Durante la segunda mitad del Siglo XX, San Miguel de Allende se convirtió en un destino muy particular para México. Por una parte, se transformó en uno de los lugares favoritos para mudarse, principalmente para expatriados canadienses y estadounidenses. Por otra parte, San Miguel se popularizó como un lugar ideal para que jóvenes artistas pasaran largas temporadas estudiando en las escuelas de Bellas de Artes y el Instituto Allende. El sueño de personajes como Cossio del Pomar y Stirling Dickinson, de alguna forma, se vio cristalizado.
San Miguel vivió una mezcla de ensueño, ciudad pequeña, con un corazón artesanal y de una fuerza espectacular a la hora de celebrar sus fiestas y tradiciones, sumado a un ambiente cosmopolita que provocó que miles de turistas estuvieran interesados en descubrir una de las joyas coloniales de México.
Entrando al Siglo XXI, San Miguel experimentó cambios importantes que han impactado seriamente la dinámica social y económica de nuestra actualidad, durante los últimos 20 años la población creció en aproximadamente un 50% y el turismo pasó de unos 500,000 visitantes a rondar los 2,000,000 por año. Gentrificación, medio ambiente, seguridad pública y el fenómeno inmobiliario se han convertido en temas recurrentes para la comunidad en general.
Actualmente nos encontramos en un momento confuso como sociedad, estamos en un proceso de transición donde pasamos de ser un pueblo pintoresco a una pequeña ciudad, San Miguel tiene que atender sus principales problemas, pero uno fundamental es el de mantener la cohesión social, la cultura y calidad de vida, esa comunidad tan especial que construimos sanmiguelenses, extranjeros y mexicanos llegados de otras partes del país.
En Planeta San Miguel entendemos que no podemos seguir añorando al pueblito de ensueño que un tiempo nos hizo muy felices ¡ese San Miguel no volverá! Tampoco pretendemos buscar culpables de los problemas que actualmente nos aquejan, finalmente una sociedad entera construye el presente que vive. Lo que pretendemos es desarrollar un canal de comunicación que nos conecte en el presente, que sirva como un puente que ayude a construir comunidad con vista a un futuro lleno de esperanza y felicidad.